Guía completa
Mucha gente piensa en el aire acondicionado como algo de verano. En el Principat es al revés: lo que más se echa de menos cuando falla es la capacidad de desempañar. Una mañana de nieve en la CG-2, con cuatro personas dentro y la ropa mojada, el parabrisas se empaña en segundos. El climatizador seca el aire y lo despeja en poco tiempo. Sin él, solo queda abrir ventanillas a bajo cero.
Qué le pasa al circuito en la montaña
El condensador, que es un radiador fino situado delante del de refrigeración, es el primer perjudicado. Recibe las piedrecitas que lanzan otros coches y la mezcla de agua y fundentes de la calzada durante meses. Con los años, ese ataque abre poros por los que el gas se escapa poco a poco. Por eso, cuando un coche viene con el aire flojo, una de las primeras cosas que miramos es el frontal.
Recargar no es reparar
Si un circuito ha perdido gas, ha sido por algún sitio. Recargar sin buscar la fuga solo sirve para que vuelva a vaciarse. Nuestro orden es:
- medir presiones y temperatura de salida;
- localizar la fuga si la hay;
- repararla;
- hacer el vacío y cargar la cantidad exacta.
El compresor también se cuida usándolo
El aceite del compresor viaja con el gas. Si el aire pasa meses sin encenderse, juntas y retenes se resecan. Encenderlo de vez en cuando, también en invierno para desempañar, ayuda a mantenerlo.
Olores
Un olor a humedad suele venir del evaporador o de un filtro de habitáculo saturado. Lo revisamos en la misma visita.
Garantía
Mano de obra con la garantía legal vigente.