Guía completa
Un año con dos caras
Un coche que vive en Andorra la Vella hace en un mismo año cosas que en otras ciudades no hace nunca. En verano, colas en la CG-1 hacia la frontera y escapadas a lagos y refugios. En invierno, subidas a Grau Roig con el maletero lleno de esquís, mañanas bajo cero en un aparcamiento al aire libre de Encamp y kilómetros sobre una calzada mojada de fundentes. El plan del fabricante está pensado para un uso medio; nosotros lo seguimos al pie de la letra y, además, miramos con más atención lo que esta vida castiga.
La revisión de otoño
Antes de que caigan las primeras nevadas conviene comprobar:
- Batería, con un medidor que la ponga a prueba. El frío reduce su capacidad justo cuando el motor necesita más para arrancar.
- Anticongelante, que proteja a la temperatura que puede hacer en tu parroquia de noche.
- Escobillas y líquido limpiaparabrisas apto para heladas.
- Neumáticos: profundidad, fecha y si llevas equipo de invierno.
- Calefacción y desempañado, que en un puerto con niebla no son un lujo.
La revisión de primavera
Cuando se retira la nieve queda el rastro de la sal. Levantamos el coche y miramos tubos de freno, anclajes del escape, muelles, brazos y cualquier zona donde el óxido empiece a morder. Una limpieza a fondo de los bajos y una revisión a tiempo evitan que un tubo de freno picado falle cuando menos conviene.
Lo que hacemos en cualquier época
Aceite y filtro según el plan, resto de filtros cuando tocan, niveles, frenos, dirección, suspensión, luces y lectura rápida de averías. Si encontramos algo, te lo enseñamos y decides. Lo que está bien no se toca.
Garantía
La mano de obra tiene la garantía legal vigente y los recambios, la garantía de su fabricante.