Guía completa

Hay una escena que se repite cada invierno: la primera noche de helada fuerte, el coche aparcado en la calle en La Massana o en Canillo hace un ruido lento al girar la llave y no arranca. La batería no se ha roto esa noche. Llevaba tiempo perdiendo capacidad, y el frío simplemente ha dejado de disimularlo.

Por qué el frío pone a prueba la batería

Con temperaturas bajo cero pasan dos cosas a la vez. La batería entrega menos corriente, porque la química interna se ralentiza. Y el motor necesita más esfuerzo para girar, porque el aceite está espeso. A eso se suman calefacción, luneta térmica, asientos calefactados y faros encendidos en días cortos. Una batería con varios inviernos encima puede no llegar.

Comprobar antes de cambiar

No todas las baterías que fallan están mal. Medimos tres cosas:

  • La batería, bajo carga, para ver si mantiene tensión cuando trabaja.
  • El alternador, que es quien la recarga. Si carga poco, una batería nueva acabará igual.
  • Los consumos parásitos: un módulo que no se duerme, un accesorio mal instalado o una luz de maletero que se queda encendida pueden vaciarla en una noche.

Coches con Start&Stop

Estos vehículos llevan baterías preparadas para arrancar muchas veces al día. Montar una convencional para salir del paso es un error que se paga pronto. Además, muchos necesitan que se registre la batería nueva en la centralita; si no se hace, el sistema la carga mal.

Para pasar el invierno tranquilo

Si tu batería tiene ya unos años, pásate en otoño y la probamos. Y si vas a dejar el coche parado semanas, por ejemplo mientras pasas la temporada fuera, pregúntanos cómo dejarlo para que arranque a la vuelta.

Garantía

Montaje con la garantía legal vigente; batería con la garantía de su fabricante.