Guía completa
El clima también deja huella en la electrónica
Un coche que pasa el invierno en el Principat sufre en su electrónica más de lo que parece. La humedad entra en los conectores del paso de rueda y del vano motor; la sal que se pega a los bajos acelera la corrosión de masas y terminales; y las heladas hacen que una batería justa deje caer la tensión al arrancar. El resultado son fallos que aparecen y desaparecen, testigos que se encienden un día y al siguiente no, y códigos que señalan sensores que en realidad están bien.
Antes de cambiar una pieza
Por eso nuestra diagnosis no termina al leer el código. Un ejemplo habitual: el equipo marca un sensor, pero al mirar sus datos en marcha resulta que mide lo que debe. El problema estaba en el conector, con un poco de verde en los terminales. Cambiar el sensor no lo habría arreglado.
Nuestro orden es siempre el mismo:
- Tensión de batería y estado de masas.
- Conectores y cableado del circuito afectado.
- Valores reales del sensor frente a los esperados.
- Solo después, la pieza.
Fallos que salen subiendo
En Andorra muchas averías solo aparecen con el motor cargado: subiendo hacia Ordino por la CG-3, camino del Port d’Envalira o con el coche cargado de vuelta de esquiar. Si es tu caso, dínoslo. Hacemos la prueba en una subida real en lugar de dar vueltas por llano esperando a que aparezca.
Lo que puedes contarnos al llamar
Qué testigo ves, de qué color, desde cuándo, si pasa en frío o en caliente y si alguien ha tocado algo recientemente. Una foto del cuadro por WhatsApp ahorra mucho tiempo.
Garantía
Las reparaciones que hagamos llevan la garantía legal vigente.