Guía completa

¿Has rozado una llanta al aparcar? Es lo más normal del mundo

Aquí en Andorra la Vella, entre las calles estrechas del centro y los garajes subterráneos tan justos, es casi inevitable darle un toque a una llanta contra el bordillo. Es un daño puramente estético que no afecta a la seguridad, pero a nadie le gusta verlo. La buena noticia es que arreglar ese arañazo es mucho más económico que poner una llanta nueva. Hablamos de una reparación que suele costar entre 60 y 120 €, frente a los 200-800 € que puede valer una llanta de recambio, según el modelo de coche.

¿Qué solución necesita tu llanta? Depende del daño

Cada problema tiene su arreglo específico. En el taller valoramos el daño y te explicamos qué técnica es la más adecuada para tu caso.

Pintura para arañazos y roces (60-120 €): Para el típico roce de aparcamiento. Se prepara la zona lijando, se aplica masilla para igualar si hay alguna pequeña imperfección y se pinta en nuestra cabina con el código de color exacto para que quede como nueva.

Enderezado por deformación (80-180 €): Si has cogido un bache fuerte y la llanta se ha doblado ligeramente, la metemos en una máquina especial que la devuelve a su forma circular original mediante presión hidráulica. Esto solo es posible si no hay fisuras y la deformación no es muy grave.

Reparación de llantas diamantadas con torno CNC (100-180 €): Las llantas de muchos coches de gama alta tienen un acabado brillante, como un espejo, que se consigue en fábrica con un torno de control numérico. Para reparar un roce en ellas, hay que usar la misma tecnología. Pintarlas encima no sirve, el acabado no tiene nada que ver.

Soldadura TIG con argón: Se utiliza para sellar pequeñas fisuras o poros, sobre todo en la zona donde el neumático apoya para no perder aire. Si la grieta es pequeña y no compromete la estructura, es una solución fiable. Si el daño es mayor, la seguridad es lo primero y hay que cambiarla.

El invierno andorrano y los baches “sorpresa”

El asfalto sufre mucho con nuestros inviernos. El ciclo de heladas, la sal y las quitanieves acaban creando baches que no estaban ahí en verano. Es muy común que los clientes vengan a la revisión de primavera con pequeñas deformaciones en las llantas por culpa de estos baches, golpes que en su momento apenas notaron al conducir.

Llantas especiales, tratamientos especiales

No todas las llantas son iguales. Las diamantadas de un Audi RS, un BMW M o un Cupra, las forjadas de marcas como BBS u OZ, o las que llevan anclajes específicos, requieren un conocimiento y unas herramientas muy concretas. Cuando nos traes el coche, lo primero que hacemos es identificar el tipo de llanta para darte un presupuesto y una solución ajustada a lo que necesita.

Reparar vs. Sustituir: ¿Cuándo no merece la pena el arreglo?

Hay situaciones en las que, por seguridad, te diremos directamente que la única opción viable es sustituir la llanta. La reparación no es aconsejable si existe una grieta que afecta a la estructura de la llanta, si el impacto ha sido muy violento, si ya tiene reparaciones anteriores mal hechas o si acumula demasiados arreglos. Piensa que las llantas aguantan todo el peso y el esfuerzo del coche en cada curva y frenada; no es un componente en el que debamos asumir riesgos.

¿Y si pintamos las cuatro para un acabado perfecto?

Si vamos a reparar y pintar una de tus llantas, y las otras tres ya tienen la pintura algo apagada por el sol y los años, es una buena oportunidad para pintarlas todas. El resultado es un coche que parece más nuevo y, al hacerlo todo junto, el precio por llanta es más bajo. Es un detalle que se nota mucho, sobre todo si estás pensando en vender el coche a corto plazo.