Guía completa
El deshielo deja baches
Cada primavera, cuando el hielo se retira, aparecen baches nuevos en las calles de Andorra la Vella y en las carreteras de las parroquias. El agua se mete en las grietas del asfalto, se congela, se expande y levanta trozos de firme. Los coches pasan por ellos a diario, y la suspensión es la que absorbe cada golpe. Las bieletas de la barra estabilizadora y los silentblocks de los brazos son, por eso, las piezas que más cambiamos en esta época.
Muelles partidos
Hay una avería que sorprende a muchos conductores: el muelle roto. Parece una pieza indestructible, pero la sal ataca su recubrimiento, el óxido abre una grieta diminuta y un día, en un bache o en una bajada de bordillo, la espira inferior se parte. A veces se nota un golpe; otras, solo que el coche ha quedado algo más bajo por un lado. Si lo ves así, no esperes: el extremo partido puede rozar el neumático.
Cómo localizamos el ruido
Cada pieza tiene su sonido:
- Bieletas: golpeteo seco en baches pequeños y en adoquines.
- Rótulas de suspensión: golpe al frenar o al pasar un bache con la rueda girada.
- Silentblocks: ruido sordo y sensación de que el coche se mueve al acelerar o frenar.
- Copelas: crujido al girar el volante con el coche parado.
Primero escuchamos en marcha, luego comprobamos holguras en el elevador. Así cambiamos la pieza que hace el ruido y no la de al lado.
Tornillos agarrotados
Tras varios inviernos, la tornillería de la suspensión suele estar soldada por el óxido. Desmontarla con cuidado lleva su tiempo, y te lo advertimos antes si vemos que va a ser el caso.
Garantía
Mano de obra con la garantía legal vigente; recambios con la garantía de su fabricante.